DOCUMENTO EXTRAIDO DE LOS ARCHIVOS DEL HISTORIADOR DE CAMAGUEY POR EL 500 ANIVERSARIO DE LA FUNDACION DE LA CIUDAD
[Fotos del Arhivo del Historiador y de la Biblioteca Provicial
JULIO ANTONIO MELLA
Camaguey.
Trabajo expuesto por Ernesto R. del Valle.
Editor Revista Literaria GUATINí
Desde la segunda década del siglo XVIII, este lugar se conocía como barrio del Pozo de Gracia, por existir
en él un pozo muy fértil del que se servían los pobladores.
En la primera década
del XIX se inicia la construcción del nuevo Hospital de Mujeres, al extremo sur
de la manzana.
Se debió a la iniciativa del regidor del Ayuntamiento José Nicolás
Montejo la solicitud de fecha 6 de mayo de 1825 para demoler tres casas porque
“sería conveniente formar una plaza para el mayor decoro, comodidad y desahogo
de la Iglesia
de El Carmen que se está construyendo”, según expresó en su petición al
Cabildo. Luego de abierto el espacio fue denominado como “Calle del Paseo” o
Plaza de El Carmen.
El 19 de febrero de 1947 se aprueba el nombre
de Plaza de Las Ursulinas, en este espacio se prohíbe a la vez la demolición o
alteración de los edificios coloniales situados en torno a ese punto. A pesar
del cambio de nombre es el de Plaza del Carmen el que pervive.
En el año 1959 se comenzó a construir un pequeño parque compuesto por
bancos, luminarias,
el cual se demolió en 1986, año en que se comenzaron los trabajos de
rehabilitación de la plaza y algunos inmuebles.

A diferencia de las plazas anteriores el edificio
principal ocupa la posición más jerarquizada del espacio. Al igual que la plaza
San Juan de Dios, en la plaza de El Carmen predomina un ambiente homogéneo de
arquitectura colonial que corresponde al siglo XIX. Esta plaza hoy es el
segundo conjunto urbano que posee el centro histórico de Camagüey, más
conservado y que mantiene su expresión decimonónica.

Tanto la plaza de
San Juan de Dios como la de El Carmen, por encontrarse fuera de los ejes
comerciales de la ciudad, son mucho más homogéneas, ya que la acción transformadora
que caracterizó otras áreas, producto de la centralidad impuesta por la
dinámica de la misma, allí no llegó.
Corresponde la arquitectura que delimita este espacio a
la primera mitad del siglo XIX. Como exponente significativo de la arquitectura
doméstica se destacan entre otras, dos viviendas sita en Hermanos Agüero # 280
y # 282, ambas restauradas. Al observar las características que presentan estas
viviendas se puede apreciar cómo las mismas toman una tipología muy relacionada
con las de San Juan de Dios, se ve una continuidad de los criterios
desarrollados durante el siglo XVIII, en el siglo XIX. Ellas reflejan los
componentes técnicos constructivos, formales, funcionales y con un lenguaje
modesto producto de las condiciones socio económicas de las familias que se
asentaron en la zona.
Iglesia Nuestra
Señora del Carmen.


Durante las transformaciones de 1908-1909 se le da a la fachada otra
forma arquitectónica, los vanos cuadrados y abocinados de aire románico, se
aligeran con arcos ojivales del neogótico que por no combinar con la clavadiza puerta española la asimila dentro
del nuevo lenguaje formal, los vanos del piso bajo llevarán rejas, también
ojivas, “empotradas en sus marcos de fábrica”, signo que se disuelve ante el
empleo de las vitrales de colores en puertas y ventanas.

Aunque aparentemente la majestuosa fachada de
esta iglesia con tres accesos anuncia un edificio de tres naves, realmente
posee una planta uninave de modestas proporciones.
En la actualidad
este templo y el antiguo convento se encuentran en proceso de restauración.
Edificaciones
significativas.
Hermanos Agüero # 282.
Casa del
Artesano.

Esta edificación ya restaurada permite
apreciar un ambiente típico además de disfrutar de las opciones culturales que
allí se desarrollan, ya que en la actualidad es la sede del taller de grabado
del Fondo Cubano de Bienes Culturales (Foto
47).
De mediados del siglo XIX, y con similares
características que la casa del grabado, es significativo el arco mixtilíneo
peraltado que se encuentra en su interior de influencia barroca. Presenta un
ambiente agradable y una adecuada ambientación. En ella se puede disfrutar de
comidas tradicionales camagüeyanas.
ASI SE ENCONTRABA LA PLAZA EL CARMEN EN 1940